Seguimos en el lado dulce y nos olvidamos de la operación bikini/bañador… hay que darse un caprichito de vez en cuando 😉
Este es un postre está dedicado a los larpeir@s. Es muy facilito y una manera diferente de disfrutar de las típicas filloas gallegas. Ahora que viene el calor, esta tarta fresquita de la nevera está de lujo.
Filloas:
- 2 huevos
- 125g harina
- 250ml leche
- 1 cucharada sopera de azúcar
- Ralladura de 1/2 limón
Filloas gallegas, fotografía de Juantiagues en Flickr
Crema mocca:
- 2 cucharadas de Nescafé
- 2 cucharadas de cacao en polvo Valor
- 2 cucharadas de azúcar glass
- 300g nata para montar (muy fría)
- 150g nueces picadas.
Cobertura de chocolate:
- 200g (8 barritas) de Chocolate Nestlé Postres
- 200ml (1 vaso) de nata para montar
- 1 cucharada de mantequilla
Para las filloas, en un bol batimos los huevos con la leche, el azúcar y la ralladura del limón. Sobre este bol tamizamos la harina y la vamos integrando poco a poco sin dejar de batir.
Ponemos una sartén al fuego y la untamos con manteca. Vertemos un cucharón de la mezcla y moveremos un poco la sartén para que se distribuya por toda la base. Dejamos hacer 1 minuto y le damos la vuelta, dejándola tostar otro minuto. Las iremos apilando en un plato, para que se pasen el calor y se mantengan calientes. Las reservamos.
Para la crema mocca comenzaremos montando la nata (que debe estar bien fría). Una vez montada, le añadimos el Nescafé, cacao, el azúcar y las nueces picadas. Integramos todo con cuidado.
Sobre la base de un molde desmontable colocamos 1 o 2 filloas (dependiendo del grosor, ya que si es muy fina, colocando solo 1 puede que no aguante el relleno y rompa). La cubrimos con dos cucharadas generosas de crema y volvemos a colocar sobre esta crema 2 filloas. Repetiremos esta operación hasta tener montada nuestra tarta alternando filloa y crema mocca hasta acabar los ingredientes. La refrigeramos mientras preparamos la cobertura.
Para la cobertura, calentamos la nata en un cazo al fuego hasta que empiece a hervir. La apartamos del fuego, incorporamos el chocolate troceado y la cucharada de mantequilla y removemos bien todo hasta obtener una textura de crema. La dejamos templar un poco.
Cuando la cobertura tenga la temperatura adecuada, sacamos de la nevera la tarta de filloas y la colocamos sobre una rejilla. Con cuidado, vertemos sobre ella la cobertura, intentando que el chocolate vaya deslizándose por toda la superficie de la tarta y quede toda cubierta.
Listo, solo queda guardarla en la nevera hasta el momento de servir. ¡Buen provecho larpeir@s!
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